Brindamos el servicio de carboxiterapia, un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza dióxido de carbono (CO₂) medicinal para mejorar la circulación, oxigenar los tejidos y estimular la producción natural de colágeno. Este tratamiento contribuye tanto a la estética corporal como al bienestar general del paciente.
– Supervisión de limpieza y desinfección de ambientes laborales.
– Aplicación de protocolos de bioseguridad según actividad económica.
– Uso de insumos y equipos certificados.
– Registro documentado del servicio (bitácora de control).
– Supervisión técnica por personal de enfermería ocupacional.
– Mejora la oxigenación y firmeza de la piel.
– Reducción de grasa localizada, estrías y flacidez.
– Favorece la circulación y el drenaje linfático.
– Aporta un efecto revitalizante y regenerador.
– Procedimiento seguro, ambulatorio y con resultados progresivos.
– Aplicaciones realizadas por personal calificado.
– Uso de equipos médicos certificados y CO₂ medicinal controlado.
– Protocolos estrictos de higiene y bioseguridad.
– Informe de evolución y recomendaciones post tratamiento.
La carboxiterapia consiste en la infiltración subcutánea de dióxido de carbono (CO₂) medicinal en zonas específicas del cuerpo. Al aplicar el gas, se produce vasodilatación local, mejora de la microcirculación y estimulación de la oxigenación celular, lo que promueve la eliminación de grasa, estimula el colágeno y mejora la textura de la piel.
Se usa para tratar celulitis, grasa localizada, flacidez dérmica, estrías, cicatrices, ojeras, e incluso en tratamientos capilares (para mejorar la circulación del cuero cabelludo).
El número de sesiones depende del problema estético, la zona y la respuesta del paciente. En muchos casos se recomienda entre 6 y 10 sesiones para ver efectos visiblemente notables.
La frecuencia habitual es una o dos sesiones por semana, permitiendo recuperación entre ellas.
Generalmente es bien tolerada, pero pueden presentarse efectos leves y transitorios como:
– Sensación de picor, calor, ardor o presión local al inyectar el gas.
– Enrojecimiento e hinchazón temporal en el sitio de aplicación.
– Hematomas leves (moretones) en personas predispuestas.
– Crepitación (sensación de burbujas bajo la piel) que suele resolverse espontáneamente.
– En casos muy específicos y con técnicas incorrectas, puede haber enfisema subcutáneo, molestias leves o cefalea transitoria.
Hay condiciones en las que la carboxiterapia está contraindicada o debe evaluarse cuidadosamente:
– Hipertensión no controlada, insuficiencia cardíaca, enfermedad respiratoria (EPOC, asma), insuficiencia renal o hepática.
– Trastornos de coagulación, trombosis, tromboflebitis.
– Epilepsia, cáncer en fase activa
– Personas embarazadas o en periodo de lactancia.
– Infecciones locales o lesiones en la zona que se va a tratar.
– En algunos protocolos también se evita durante el ciclo menstrual o síntomas gripales activos (fiebre, tos, dificultad respiratoria).
"Gracias a las capacitaciones en SST, hoy nuestro equipo trabaja con mayor seguridad y confianza. Los instructores explican de forma clara, responden todas las dudas y nos brindan ejemplos prácticos aplicables a nuestro día a día. Ahora cumplimos con la normativa y, lo más importante, reducimos los riesgos de accidentes en la empresa."
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Gerente